Categorías
Blog LifeStyle

Lo más OMG de ser Tuenti Masters (Parte 2).

En esta serie de entradas estoy hablándoos de mi viaje al encuentro de Tuenti Masters de este año.

Qué hicimos en la quedada de los Tuenti Masters (Parte 2).

Dejamos el post anterior subiéndonos al autobús que nos llevaría a la Warner.

La Warner.

Foto de la entrada al parque de la warner, bajo la lluvia.

Llegamos con lluvia, pero eso hizo que hubiera menos gente, así que ni tan mal. Entramos al parque e intentamos buscar un espectáculo o atracción cubierta. Sin embargo, no había nada a esas horas, así que decidimos ir directamente a la montaña rusa de Superman. Llegando dejó de llover, y prácticamente no llovió más en todo el día, así que me subí con la mayoría de los Tuenti Masters a la atracción, y me fue increíble. Pude soltar toda la tensión acumulada del trabajo, la universidad y demás, y me vino estupendamente. La foto que nos hizo la atracción era graciosísima: con la velocidad se me subió el flequillo y salía irreconocible.

Sin embargo, cuando llegamos a la montaña rusa de Batman decidí pasar de subirme, para no terminar peor. La atracción anterior me había fatigado y me pareció la mejor opción.risa del joker en la atraccióon de Arkham

La comida.

Creo que después de esa atracción fue cuando decidimos ir a comer. Nos invitó Tuenti a un menú en el parque, que creo que eran unos 16€ por persona, aprovechando que el parque está alejado de cualquier otro bar o restaurante. La verdad es que estaba bastante bueno.

Menú de 16€ de la Warner.

Después de la comida salimos a la plaza en la que se iba a dar paso a un espectáculo de baile de Saloon. No me pareció un gran espectáculo, pero los chicos mostraban ganas, que es lo que cuenta.

foto del baile de saloon

Tras eso fuimos a la zona de los Looney Tunes. Ahí montamos en una atracción de estilo laser tag, ambientada en la serie Scooby Doo. Allí me encontré también con mi compañero de habitación, Marvin The Martian, o Marvin el Marciano en español.

Fuente de los Looney Tunes

A lo siguiente a lo que fuimos fue a una especie de casa del terror al lado de una de Freddy Krueger, que me gustó bastante. No te movían apenas, así que era apta para prácticamente todo el mundo.

La Loca Academia de Policía.

A continuación, como no podía faltar, fuimos a ver el espectáculo de la Loca Academia de Policía. Las maniobras que hacen son impresionantes; hubo momentos en los que se me pusieron los pelos de punta. Por ejemplo, cuando dos coches iban en una dirección y un tercero tenía que pasar entre ellos en dirección contraria, en un espacio por el que parecía imposible que pasara. También hubo un momento en el que salió un fogonazo de uno de los edificios, y el calor era tal que llegó enseguida a las gradas.

En definitiva, un espectáculo de diez.

Show Loca Academía de Policía

Por último, tras salir de la Loca Academia de Policía fuimos a la montaña rusa más tradicional que hay en la Warner: El Tren de la Mina. Me monté y viví y sentí cada una de las viguetas de las que está hecha la atracción.

Vuelta a la ciudad.

La vuelta a Atocha se me pasó volando. Allí nos despedimos de Paloma, Paula, Dani y Carlos, mientras los demás nos íbamos andando hasta la Gran Vía, donde teníamos el hotel.

Por el camino paramos en la Apple Store de la Puerta del Sol, para ver los nuevos iPhones. De paso, me entretuve echándoles un vistazo a los nuevos MacBooks, ya que pronto mi portátil pasará a estar jubilado, y planeo sustituirlo por un MacBook. Os hablaré de ello otro día en el blog.

Apple Store Madrid

La cena.

Cenamos en Taco Bell, que estaba abarrotado de gente. Estuvimos esperando un montón hasta ser atendidos y encontrar un sitio donde sentarnos los cinco. Para cenar compartí un menú para dos con Pancho; se puede decir que fue el momento más romántico de todo el finde.

Tras descansar y recargar un poco las pilas cenando, llegamos al hotel. Ahí Adrián y yo nos despedimos del resto, ya que se iban a dormir. Yo, en cambio, decidí acompañar a Adrián hasta Príncipe Pío, donde él cogía un autobús hasta su casa. Cuando se fue volví andando al hotel.

Estaba tan cansado y contento que, al no tener prisa a la mañana siguiente, decidí no poner el despertador, y simplemente dormir.

Próximo post.

Y ya llegamos al final. En el próximo post hablaré del domingo, que fue el último día que pasé en Madrid. ¡Pronto en el blog!

Por JGarciaz

Developer, Student, MSP, Tuenti Master

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.