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Lo más OMG de ser Tuenti Masters (Parte 1).

Ser Tuenti Master implica muchas ventajas por parte de Tuenti. Algunas de ellas pueden ser charlas con el personal, prueba de productos, enterarte de secretos empresariales, coworking… Y, lo mejor de todo: incluye mucho networking.

Y precisamente de eso vengo a hablaros hoy, puesto que el fin de semana pasado estuve en una quedada organizada por Tuenti para los Tuenti Masters.

Qué hicimos en la quedada de los Tuenti Masters.

Al igual que el año pasado por estas fechas, Tuenti nos invitó a sus oficinas. El año pasado estaban en el edificio Telefónica de Gran Vía. Este año las han situado algo más alejadas, pero muy céntricas también.

Para algunos compañeros la quedada fue de solo un día, ya que viven cerca de Madrid y podían ir y volver. Pero, para los que vivimos más alejados de la capital, se puede decir que duró todo el finde.

Primer día de quedada: Viernes.

Tuenti me había comprado un billete de tren para el viernes a las 19:00h. Por si no lo sabéis, os cuento que el desplazamiento en tren en Cantabria es lentísimo. La media de velocidad es de unos 80 km/h. Al llegar a Valladolid, el tren empieza a acelerar hasta alcanzar los 200-250 km/h. Aun así, para cuando llegué a Chamartín eran las 23:30h.

Allí tuve que comprar una tarjeta de metro. Esto es porque desde el 1 de noviembre ya no se venden los billetes a los que estaba acostumbrado. Tardé aproximadamente media hora en llegar a la Plaza de España, y subí hasta la calle, muy cerca de mi hotel.

Como dos de mis compis habían llegado antes no tuve que pasar por la odisea de buscar el hotel, que apenas se veía a no ser que supieras dónde mirar. Cuando les vi me puse contentísimo, la verdad. Estaban el muy alto, que era Pancho, a quien había conocido en una quedada anterior y me cae genial, y el otro, que era Rubén, que ha entrado este año y a quien tenía ganas de conocer en persona.

Imagen del hotel según llegué al hotel

Me dieron la llave de la habitación y subí para dejar el equipaje. Me aseé rápidamente y bajé para cenar con ellos. Realmente no cené nada, porque ya lo había hecho en el tren, pero era una excusa para poder hablar con ellos, sentados en el Burger King.

Estuvimos hasta la una y pico, cuando volvimos al hotel. Quedamos para desayunar juntos al día siguiente y nos fuimos a dormir.

Segundo día de quedada: sábado.

Desayuno.

Me desperté antes de que sonase el despertador y, aunque había descansado poco durante la semana, me notaba lleno de energía por el día que empezaba. Me duché, tardando algo más de lo que suelo porque la sensación del agua me estaba relajando y aproveché para disfrutarla. Luego me vestí, cogí la llave del hotel y bajé a la entrada del restaurante del hotel. Allí había quedado con Pancho y Rubén.

Al entrar nos encontramos con que Jorge E. estaba saliendo del comedor. Nos sorprendió porque no sabíamos nada de él, así que no esperábamos encontrarnos con él allí. Nos dijo que nos veríamos directamente en las oficinas.

El desayuno consistía de un buffet libre con un montón de cosas con buena pinta, así que los tres aprovechamos para ponernos las botas. Estuvimos más o menos hasta las nueve, que fue cuando salimos del hotel en dirección a las oficinas. Para llegar a ellas teníamos dos alternativas: ir en metro, unos 28 minutos según Google, o ir andando, unos 33 minutos. Como turistas que éramos, escogimos ir andando para disfrutar de la ciudad mientras la cruzábamos. Llegamos al edificio y el hombre de seguridad nos dio unas tarjetas de identificación para poder subir a la planta de las oficinas.

Las oficinas de Tuenti.

La entrada tenía las letras corpóreas del logo de Tuenti, y cuando entramos pudimos ver graffitis increíbles por todas partes. No son lo que más me gusta, pero estos parecían dibujos de lienzos. Muy chulos.

Allí nos encontramos con el resto del equipo: Paula V., Paloma, Jorge E., Carlos, Adrián B., Dani y Rut. Estos dos últimos no los conoceréis, porque no se pasan mucho por la comunidad, o más bien, no publican mucho en ella.

Mientras nos enseñaban rápidamente las nuevas oficinas, se nos mencionó que las salas, en vez de ser nombradas con personajes ilustres como la sala Walt Disney, habían votado cambiarlo a lugares del Springfield de Los Simpsons.

Después de eso nos invitaron a desayunar (de nuevo) y nos empezarón a hablar de temas de la empresa. Había muchas novedades, lo que conllevaba un montón de dudas, y todos queríamos participar y preguntar. Incluso Antfergar, que no había podido ir, participó a través de un chat por voz. Sin embargo, apenas hubo tiempo para tantos temas, por lo que nos dejaron con ganas de mucho más.

Pero bueno, acordaron que haríamos una videollamada para terminar la presentación, así que no hay pegas.

Tras bastante menos de dos horas en las oficinas cogimos un taxi para ir a Atocha, donde nos esperaba un autobús para llevarnos a la Warner. Al poco de estar subidos al bus empezó a llover, lo que fue muy mala suerte. Sobre todo, teniendo en cuenta que tanto en la quedada anterior como durante esa semana en Madrid había hecho bueno.

Yo creo que debe ser que me llevé el tiempo cántabro de la que fui para allá. Si es así pido disculpas para la próxima, pero no por ello voy a dejar de ir a las quedadas 😛

Próximo post.

Y aquí voy a cortar la narración, que si no esto se hace muy largo. En el próximo post hablaré del resto del fin de semana.

Por JGarciaz

Developer, Student, MSP, Tuenti Master

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