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Hack2Progress 2017 (Parte 2).

En esta entrada sigo lo que os conté en la primera parte. Es decir, lo que ocurrió en la segunda parte del hackathon Hack2Progress.

Segundo y último día del Hack2Progress: sábado.

Al día siguiente llegué a la Universidad sobre las siete y veinte, y fui a buscar a JGarcía al coche. Después entramos y nos reunimos con nuestro equipo.

Me explicaron los avances que habían hecho durante la noche, y que habían conseguido terminar el algoritmo genético. Ya solo faltaba terminar el simulador y la presentación.

Bajamos a desayunar, donde una vez más la organización cumplió con su parte de sobra. Había bizcocho, donuts, galletas, fruta, Colacao, café, zumo… Utilizamos también ese tiempo para hablar con los miembros del resto de los equipos, conocernos y divertirnos un rato.

Pasamos un buen rato al final en el improvisado comedor, porque le planteamos el problema que teníamos con el simulador a la matemática que conocimos el día anterior, y nos pasamos un buen rato tratando de resolverlo entre todos.

Al final, decidimos que no podíamos darle más vueltas y que íbamos a coger un atajo, por decirlo de alguna manera, inventándonos los datos a simular, en lugar de introducir big data. Y subimos a seguir trabajando en ello.

Ahí fue donde comenzamos con la presentación. Escogimos una plantilla de Slides Carnival, de la que pronto hablaré en el blog, y diseñé un logo para nuestra aplicación web, que pegara con lo que queríamos venderle al jurado. Este es el resultado:

El logo del proyecto Crossover para el Hack2Progress hecho por Clare.

Zorball.

A las once de la mañana nos comunicaron que a nuestro equipo le tocaba participar en el partido de Zorball sobre las once y media. Nos sabíamos lo que era, pero bajamos al parque con curiosidad y ganas de distraernos, pues ya estábamos empezando a entrar en un bucle de desesperación preocupante. Llegamos y lo que nos encontramos fue curioso.

Yo lamentablemente no pude participar, porque me había roto el pie hacía dos meses y aún estoy recuperándome, pero hice unas cuantas fotos de mis compañeros jugando. Incluso con invasión de los aficionados al improvisado campo cuando el partido terminó.

Mis compañeros fueron a ducharse, y volvimos a trabajar con la mente despejada.

Las visitas periódicas del jurado.

Durante el concurso, de vez en cuando el jurado se pasaba por las mesas para comprobar cómo íbamos y ayudarnos a solucionar problemas si nos encontrábamos en algún bache. En la anteúltima visita, la chica que había dado la charla de Visualización de datos nos dijo que, aunque no tuviésemos una demo técnica, deberíamos elaborar un mock-up de lo que queríamos hacer en cuanto a la visualización de datos, para que le quedase claro a nuestra audiencia.

Así que eso hicimos. Cambiamos nuestra perspectiva de golpe y pasamos a hacer a la vez el mock-up y la presentación. JGarcía y yo nos fuimos a un sitio más tranquilo para que yo pudiera ensayar, y dejamos a nuestros compañeros terminando el dibujo.

La comida.

A la hora de la comida volvimos a la planta -3, el «comedor». Esta vez había galletitas saladas, patatas, pinchos, pan de ajo, bocadillos de jamón y tomate, cruasanes con lechuga, jamón cocido y queso, etc. También aprovechamos ese tiempo para hablar con amigos y con nuestros profesores de la Universidad, que estaban allí para supervisar el evento.

Fue un rato bastante entretenido, la verdad. A pesar de que nuestros profesores son amigos y se llevan bien entre ellos, uno de ellos es catedrático y el otro viene del mundo de la empresa y es profesor asociado. Por ello, no comparten la misma opinión sobre la cualificación que se valora al contratar a un trabajador.

La presentación.

Y por fin llegó el final. Nos sentamos en el salón de actos de la torre y comenzó la presentación. Fueron sucediéndose los equipos, cada uno con sus cinco minutos. Había dos equipos con seis, que habían ganado el torneo de futbolín de la noche anterior.

El sistema de presentación era sencillo. El que iba a hablar tenía un micro de corbata y cinco minutos. Cuando le quedara un minuto se le enseñaría una tarjeta amarilla. Cuando se acabara el tiempo, una tarjeta roja.

Si había más de un ponente, se intercambiaban el micro y la petaca.

Cuando llegó nuestro turno salimos al frente. JGarcía se puso detrás del ordenador, para pasar las diapositivas, y yo cogí el micro para comenzar la presentación. He de admitir que estaba nerviosa, y tenía miedo de olvidarme de todo lo que queríamos transmitir. Pero mis compañeros me dijeron que no lo hice mal.

Clare presentando el proyecto de nuestro equipo para el Hack2Progress.

Cuando todos terminamos, tuvimos que votar por la que más nos había gustado sin escoger la nuestra, y luego salir para esperar la deliberación del jurado.

Los premios del hackathon.

Nos convocaron un rato más tarde para la entrega de premios. El premio popular, de 600€, fue para nuestros compañeros de clase, los Satoshis, que presentaron una idea que involucraba las criptomonedas.

Cheque representativo del premio popular del hackathon.

El segundo premio, de 1400€, fue para los Juankers, un equipo de trabajadores de CIC, que presentaban una aplicación válida tanto para usuarios como para compañías distribuidoras de energía.

Presentación de los Juankers, el equipo ganador del segundo premio del hackathon.

El primer premio, de 2800€, fue para el equipo llamado ArmRobot, un alumno y un ex-alumno de la Universidad, que presentaban cámaras que ayudaban a desarrollar un hogar inteligente.

Staff preparando el cheque representativo del primer premio del hackathon.

Conclusión.

Fue una experiencia genial. Desde luego, si el año que viene podemos, participaremos para intentar conseguir uno de los premios.

¿Qué os ha parecido la experiencia? ¿La conocíais?

Por Clare

Clare es la editora de la página, y de vez en cuando colabora con algún artículo. Le encanta leer, escribir, la moda y comer palomitas en el cine.

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